Fragmentos del ensayo “Entre el fuego de lo aparente”.

Posted in Uncategorized on junio 17, 2014 by hoguerasdelsilencio

Algunas reflexiones, falsas reivindicaciones y pleonasmos acríticos e inmóviles

 

 En estos tiempos de Cólera (ira), cuando al “pedir” a voz enmudecida nuestros derechos a la clase política, traducido en gritos mudos sobre sus oídos apagados, no se vislumbra respuesta clara alguna (no existen ni el consenso ni los acuerdos), más bien se desprenden rasgos endémicos de dependencias, trazos de esbozos desdibujados, de palabras vacías que no dicen nada, se prefiguran las mil y una lógica de semánticas llamativas, de retóricas planteadas al son de lo que “demanda la mayoría”, esa mayoría que oculta las miserias a la cual se ve expuesta la humanidad y no pueden desgajarse de ellas, pues su posicionamiento frente a la tragedia es la resignación de pedir lo innecesario y acomodarse con lo insuficiente, más allá de lo que se les permite ver, pero más cerca de ese horizonte que descuelga de sus manos.

No somos capaces de mirar el punto de dispersión de la realidad, nos tienen golpeando la cabeza en las murallas del olvido, en puntos de no retorno, cayendo en lo innegable, en la exteriorización y delegación de nuestros asuntos, es a eso a lo que los pueblos llaman con vehemente obstinación “resistencia”, es la proyección de nuestros deseos suspendidos, ordenados de manera tal, que tales deseos no son capaces de romper el status quo, más bien serán y son en sí mismos sus soportes. Esa dispersión de realidad, nos aleja de nuestros sentidos, decodificando los símbolos y representaciones abstractas del todo, de nuestros sentires y pensares, de todo a lo cual no podemos acceder realmente, ya que todo aquello está trastocados por ese toque inercial de moralidad civilizatoria, esa que nos comporta y nos desordena, que crea enemigos ficticios para mantener la concatenación de los elementos de producción fuera del alcance de los miserables.

Antagónicos los quieren, así los mantienen disueltos de la totalidad de facultades individuales, potenciado la correlación y acumulación de la sociedad en grupos con ideas en común, no es más que el ordenamiento de la población, de acuerdo a las necesidades del mercado, no una sublevación de fuerza mayor, provenientes de la efervescencia que provoca el miedo a la frustración y a la decadencia.

Lo que “demanda la mayoría”, nos sume en lo cuantitativo (cantidad) donde la organización del rebaño en grupos nos hace apiñarnos y en ello está la reprobación de nuestra capacidad de hacer “por” y desde nosotros mismos. Refleja nuestros miedos y los hace colectivos, nos oculta bajo sentimientos reprimidos, esos que aborrecen las potencialidades del yo, alienados en sentimientos de inferioridad de manera tal, que necesitamos de otros para resolver nuestros asuntos, para ello, ya sensibilizados y debilitados, lloramos a los muertos de la historia, esas condiciones de vidas que son como silogismos reiterados, ante ello nuestra posición frente a la inmundicia no es más que la perpetuación de las normas por otros medios y el estado desde otras mentes y formas, *per infinitum*.

De la insurrección

“Que mis amigos construyan, yo no tengo más sed que la destrucción, porque estoy convencido de que construir con unos materiales podridos sobre una carroña es trabajo perdido y de que tan sólo a partir de una gran destrucción pueden aparecer de nuevo elementos vivientes, y junto con ellos, elementos nuevos”… [1]

Todas y todos quienes miran desde fuera la corriente insurreccionalista del anarquismo, sólo la ven como el grado máximo de caos y destrucción, lo ven sólo, como el elemento disuasivo de toda construcción social, y como un elemento que no posee ningún objetivo claro, más sólo el afán de destruir por destruir. Pero existen ciertos elementos constituyentes que no debiesen ser disociados el uno del otro, toda fase destructiva conlleva en si una propuesta creativa. “En cada acto insurreccionalista se siembran semillas de liberación”.

Es negado, no sólo por quienes detentan el poder, ni por quienes han sido atomizados en sus pensamientos por la raíz inercial de ese poder. También por compañerxs mismxs, quienes no encuentran sentido a la fase (según algunos) “negativa” del anarquismo, ya que para los que desean construir un algo paralelo y sino alternativo a este modelo, el insurrecionalismo se transforma en un aparato de estigmatización, además quienes niegan la organización “informal”, buscan una organización estructurada a largo plazo, que en su camino esboce los parámetros de una forma de construcción social basada en la solidaridad, autogestión, la autonomía del sujeto, y de la capacidad de crear sin necesidad de entes interventores, más sólo nosotrxs mismxs. En cambio el insurreccionalismo apela a la organización informal, posee un ápice de espontaneidad en su praxis, y funcionan a la vez los conceptos de base, como también, le da otro sentido a la organización, no pregonando esa organización permanente, o sintetista, puesto que en el sintetismo y/o plataformismo, se centralizan las luchas y éste tipo de orgánicas funcionales en ciertos momentos de “auge revolucionario”, dependen del poder, al servir casi de mediadores entre luchas sindicales, estudiantiles, por nombrar algunas más mediáticas, que aspiran solamente a un cambio en la reforma, más no detentan un ataque simbólico o real al sistema capitalista, lo dejan crecer sin fricción alguna. En cambio, el insurreccionalismo, no aboca en cierta medida a la agitividad y formación que configuran una organización permanente de ápice “revolucionario”, (aunque en el camino a una “situación insurrecta”, es complementaria la estrategia con la cual se pretenda atacar, y con ello se provoca un continuo aprendizaje actuando, el medio por el cual se aprende a actuar) es más bien la “afinidad” quien se encarga de unir a lxs individuxs en torno a un canal conflictivo común, que suscite sin la necesidad viva de reformular un concepto nuevo de insurrección, la opción liberadora en la lucha social. Ni menos planteándose el paradigma de una organización permanente que esboce el método de actuar desde un comienzo e intente llevarlo casi doctrinariamente y basada en ecuaciones, formulas y líneas marcadas de la ideologización de las luchas sociales, hasta el fin último, que en situaciones como estas, el fin último de una organización permanente no es más que su propia existencia. Por lo mismo, para algunxs compañerxs, que su capacidad orgánica funciona dentro de parámetros estructurados y a largo plazo, esto (la informalidad insurreccionalista) es significado de una amalgama simplicista que no les permite crear algo fuera del concepto del caos y destrucción, puesto que no llevan sobre unas líneas teóricas y de praxis, un trabajo más complejo que configure en ella misma el camino hacia la liberación consiente del(a) individux.

Roi Ferreiro plantea de la organización permanente, en contraposición con un fundamento más informal de grupos insurrecionalistas que; “Negar la necesidad de organizaciones permanentes es no comprender la importancia de la organización permanente en el proceso de desarrollo del proletariado como clase consciente” [2]. Y apela también, que el anarquismo insurreccionalistaasocia formalismo y tendencia a la burocratización con el carácter permanente de la organización. Pero esto es no comprender que lo fundamental no es el “no formalismo” y la “no burocracia”, sino el carácter revolucionario o no de la auto-actividad de lxs proletarixs (Tomando como proletarios/as, el concepto economicista de separación y usurpación del individuo, mediados por los estándares del mercado) que constituyen esa organización.

Pero en contra posición a lo que Ferreiro estipula, la insurrección como tal, no confunde ni menos posee cierta reticencia con respecto a una organización permanente, que, dentro de sus parámetros como organización informal, (que en momentos no llega si quiera a ser organización cuando hablamos de la protesta individual) se plantea la autogestión en la lucha, es decir, abocar al sentido cualitativo del individuo en tanto defensa raigal de su autonomía, dentro de la sujeción de cánones estructurantes y de estructuras coercitivas que actúan bajo el velo de la “organización formal, como a su vez hay compañerxs que participan activamente en organizaciones formales y permanentes, en editoriales, publicaciones de fanzines o periódicos, o en la creación de páginas de contra información, etc. Puesto que no es diferente él o la compañerx que está en la calle incendiando, que él o la compañerx que éste creando, enseñando, aprendiendo, más bien, somos lxs mismxs en todos lados. No obstante se deben entender algunos aspectos fundamentales para poder comprender la informalidad del insurreccionalismo, aspectos ya tratados y esbozados en estas líneas desde su inicio. Lo que se debe entender a su vez, es el funcionamiento (también tratado), de las gesticulaciones y coerciones que genera una organización de tipo “formal” y/o “permanente”.

Otro detalle; Las organizaciones permanentes poseen dentro de sí una dualidad que determina a quienes participan activamente de dicha organización, ahoga ciertas garantías individuales (no podemos hablar de libertad sin tenerla, no se puede hablar de algo que no se tiene, ni hacer experiencia desde las hipótesis, por ello aplico garantía y no el manoseado termino “libertad”) como en algunas ocasiones, se suprimen deseos y pasiones individuales por la conformación de una orgánica única.

El sujeto tratado desde la inferioridad, no rompe con el cerco psicológico que se le ha instalado desde la angustia, la incertidumbre y el miedo, haciéndolo claudicar en reiteradas ocasiones, con el objetivo de impedir una propuesta en avanzada sin la necesidad de proyectar una orgánica bajo estructuras laceradas, que terminan definiendo a una orgánica específica, limitando al sujeto y marcando casi un programa con matices políticos con fines en sí misma, es decir, la supresión de la organización, regulariza el tiempo y espacio con el que l@s individu@s cuentan para reflejar sus alter-ego y proyectarse, en la medida que se apiñan, se resguardan en trincheras parceladas y actúan sólo de acuerdo a lo consensuado,  mientras más convencidos de la organización, se transforman en meros consumidores de un producto más del espectáculo capitalista, burocratizando su actuar y delineando sus emociones mediante planteamientos caducos, repetitivos y monótonos de forma y fondo.

En esta primera parte se aboca a la alienación, que gestiona la parasitación y el anquilosamiento en el desarrollo de las cualidades espontáneas y creadoras de l@s individu@s.

Esbozamos no sólo la crítica a éste tipo de organización (formal, que sin querer se torna en parte sustancial en la transfiguración de algunos conflictos en asuntos de política, convirtiendo a la acción, sólo un mero acto de burocracia, ideologizando los conflictos que debiesen ser atacados), también esperamos que éste tipo de organización, formulada bajo los parámetros que según dentro de un todo íntegro de subjetividades concatenadas se resuelva e identifique como tal, llegue al momento de catarsis en la lucha social, generando, -además de la autonomía del sujeto en la acción-, la capacidad incisiva de un avance concreto en la facultad de causes liberadores. No tanto o no sólo para “la clase trabajadora”, puesto que en ello se vislumbran las rígidas estructuras Marxistas-Leninistas, de plantearse al proletariado, más sólo como el motor impulsor de tal revolución, que lleven a la clase intelectual a la cima, y los posicionen dentro de cúpulas de poder en donde ellxs, la clase intelectual, se encargue de gobernar en base a sus parámetros y estructuras. No solo por ello, ya que con ese “fantochista” concepto de dividir la sociedad en clases y transformar casi uniformemente a individuos de acuerdo a las necesidades del mercado, Proletarizándolos, se prefigura un sujeto que sus relaciones personales y confrontaciones solo se ven enfocada dentro del campo del libre mercado, ya que se determina su forma de ver y entender el todo por la explotación económica, pero se pierden en abstracciones y en caricaturescas formas de percepciones ya que atacan (si se le puede llamar así a ese atrincheramiento ideológico que los sume en certezas paralizantes) sólo el orden económico, y buscan a sus enemigxs en otras clases sociales, siendo, que las relaciones de poder, están y forman parte del individuo/a, y la opresión es vivenciada por sujetxs de la misma clase, la entropía social amenazadora es ejecutada desde nuestras cabezas.

[1] Extracto de la Carta de Mijail Bakunín a la condesa de Salias de Tournemir.

[2] Anarquismo insurreccional y comunismo de consejos: hacia una teoría revolucionaria general, hacia una praxis revolucionaria unitaria”. [Escrito el 7 de octubre de 2005 y revisado el 4 de enero de 2006]

Cris Tanwood

 

Paradigmas  

Resolver el paradigma social, lleva en ello las instancias de generar la avanzada liberadora partiendo primeramente por la restauración del suyo, del ser, propio y único. De ahí hacia afuera. La transversalidad de percepciones desplegadas, desarraigadas ya del carcoma de poderes que se confrontan dentro de las estructuras sociales concretas y dentro de nosotr@s mism@s debiesen ser abolidas, si no destruimos las instancias de poder que pululan dentro de cada cual, la guerra social declarada al estado/capital, no surtirá jamás efecto. Y más aun, si nuestras percepciones giran en torno a la mecanicidad que provoca la uniformidad economicista de la explotación del mercado sobre nuestras deterioradas vidas, si solo vislumbramos la explotación y opresión económicas como la única, estaríamos comenzando con una derrota, al no ver las opresión y todo lo que ocurre dentro de nuestra propia “clase” (por darle un nombre que identifique ciertos elementos de antagonismos creados por el capital), destruyamos el ejercicio de autoridad, será tal vez dentro de ciertas abstracciones, lo único plausible, capaz de destruir, por un momento fugas de ese rincón de las celdas mentales.

El paradigma no germinará en la extensión de la amalgama social viva, si vivimos estancos y repetitivos, sumándonos a las fuerzas sociales ya existentes, con la capacidad apagada de crear algo nuevo, utilizando los recursos con los cuales contemos, desde ahí atacamos, sea éste el empleo de violencia explícita, intrínseca, o el desenvolvimiento de los saberes no ortodoxos, horizontales, libres y fuera de estructuras coercitivas generadoras de opresión.

Desde ahí el reconocimiento de la inteligibilidad del pensamiento y la curiosidad inquisitiva para el desarrollo cognoscente del ser único e irrepetible, para con ello se faculten los saberes necesarios que nos aboquen al verdadero objetivo, sin obstáculos semánticos como, “los que detentan el poder, los titiriteros”, etc. que más sólo entorpecen el paso a una acción insurrecta concreta, y legitima la capacidad de la germinación de quienes son la causa de la explotación y opresión, más también los esclavos resignados quienes la alimentan.

La guerra está declarada, y no es esa guerra de clases que esperan l@s revolucionari@s, de l@s pobres contra l@s ric@s, pero es innegable que si existe servidumbre del primero al segundo. Como también es cierto que se está combatiendo a la pobreza, pero no es en el generar alternativas a esta economía de libre mercado, más bien, la guerra es contra l@s pobres. No son solamente los del centro,- quienes han centralizado la guerra social, o el choque de las contradicciones, tod@s quienes se alzan y se abaten de manera violenta o no violenta hacia las estructuras coercitivas, deslegitiman las instancias de avanzada en la expansión de un sistema miserable y de miserables, pero esos momentos de ludismo incendiario nacen y mueren de inmediato, en base a “roles y “esquemas” por el cual nos desenvolvemos dentro de las contradicciones de la vida, siendo nada más que indeseables, no nos alcanza para otra cosa, por la sujeción de preceptos y como se comportan las dinámicas del poder y las lógicas de esta economía.

Las consignas de aquellxs “revolucionarixs” de la nada, aspiradores de la nada, y realizadores de la nada, están estancos por la incapacidad de superar sus luchas, siempre acordes a las necesidades de un mercado, siempre en manos de reformar esta sociedad hacia los fines de quienes eligen para que conduzcan sus vidas.

No es necesario conducir mediante acciones la pólvora a la vanguardia, al justificar lo que no necesita de explicaciones mediantes “cartas bombas” a la prensa, que sólo niega el paso hacia un sedicioso despertar, tergiversando todo a su antojo, siempre protegiendo los intereses de un estrato social poseedor de las riquezas de la tierra.

El autoritarismo y el poder se miden a su vez en el sentido de autosatisfacción de quienes han querido aparecer, de quienes no son un@s con tod@s, más bien son un@s por sobre to@s. El hecho justifica la acción insurrecta, la información adicional, es sólo una burda formalidad autocomplaciente.

 

Cris Tanwood

Fragmento del ensayo titulado

“Entre el fuego de lo aparente”

Escrito iniciado a fines del 2005 e inconcluso…

perdido en algún lugar.

 

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Alma asesina

Posted in Uncategorized on abril 4, 2014 by hoguerasdelsilencio
alma

Si el deseo carcome el alma Y el alma se vuelve homicida ¿Qué pasó alma mía, que hablaron tu esencia y la mía? Si deambula tu cabeza sin cuerpo ¿Qué le has dicho a mi alma? Que sin cuchillos… Me asesina por dentro.

Ósculo de despedida.

Posted in Uncategorized on abril 1, 2014 by hoguerasdelsilencio

Ayer probé aquel dulzor en tu boca
Aquella frescura en tus labios.
Te abracé y besé con todo lo mío,
Sin temor a equivocarme…
Porque aunque no lo creas….
Sentí que era nuestra última vez

.Imagen

Perentorio de un corazón destrozado.

Posted in Uncategorized on abril 1, 2014 by hoguerasdelsilencio

Y fue como el hálito de un enfermo
El último suspiro de un muerto
Es el agua borrando en la arena
Aquel idilio, esos sublimes recuerdos.
¡Oh mujer!
¿Por quién sollozan tus ojos esta vez?
No es por mí, ni es por ella…
¿Será tal vez aquella ciénaga negra,
Que inunda en el alma y destroza cada gesto tuyo?
¿Quien será ahora?, dime,
sin subterfugios ni escamoteos.
¿Quien quita tus sueños?,

¿Quién dirime en tu pecho?

¿Quién es el/la dueña de lo que quieren tus besos?
Aún qué nunca te parezca, en ocasiones inciertas…
Un corazón mutilado implora saber ¿por qué?
¿Quien ha sepultado esto?
¿Quien borró lo que pudo ser?

 

¡Oh petunia!
Tus pétalos ya han volado de mis manos,
Me aterra el saber que jamás volverán a mi lado…

Y volarás lejos, en parajes errados.

Andariega te irás de mí, sin propósito de encontrarme.

Te deslizarás en el aire que fluye dentro de mí.

Y estarás ahí, pero sin interés en quedarte.

 

Espero vuelvas en el equinoccio, una tarde cualquiera

Sin sonatas, ni previo aviso.

Siempre estaré a tu espera.

Sin morir de sed, ni desfallecer

Quisiera verte por última vez
Antes del anochecer.

Anoche tuve un sueño,

Era verte a ti arrojándome al abismo.
Intente de distintas maneras escalar y llegar hacia vos,

En la empinada cumbre nebulosa,

Hasta cuando vi dibujada esa sonrisa en tus labios,

En instantes que más me acercaba.
Llegando a la cima, me estiraste tu mano

Y sin más preámbulos acepte,

Y llenaste mi cuerpo de vida otra vez,

Pero sin pensar, cuando ya estaba por llegar,

Me volviste a soltar.
Y aquí he quedado.
Perdido en el abismo,

Al fondo.
Y vos, dale curso a tu vida.
Déjame a mí con el corazón en mis manos
Mutilado, hastiado, deshecho…
¡Oh petunia!
Siendo flor hermosa.

No sé cómo ni en qué momento,

Tus espinas me han envenenado.DESOLACIN

Posted in Uncategorized on diciembre 13, 2013 by hoguerasdelsilencio

Me gustaría entregarte más que mis días

Me gustaría entregarte mil suspiros, mil cariños y mi calma.

Me gustaría poder ser uno con el viento

Y  desvanecernos piel con piel cuando el deseo supere nuestros miedos.

Encontrarnos tal vez en aquellos parajes de errantes,

Que sin querer, han conspirado para juntarnos.

Quisiera poder entregarte más que mis días

Y sin despedidas y un abrazo

Huir andariegos al regocijo de nuestros centros.

Tú piel y mi piel, siendo una

imagesSin serlo.

Formas

Posted in Uncategorized on agosto 21, 2013 by hoguerasdelsilencio

En las calles se avizora control,

sujetos  a preceptos estructurantes,

monolíticas formas deforman mi conciencia y voluntad,

sólo sí, ofrezco mi voluntad como mercancía.

 

 

la distancia y el desconsuelo.

Posted in Uncategorized on agosto 20, 2013 by hoguerasdelsilencio

Yo aquí, tú allá. Tan lejos y tan cerca a la vez.
Que ganas de encontrar en un regocijo algún abrazo que entrecruce mis sentires

y juntándolos con los tuyos, ahogarnos en el océano del desconsuelo.

indiference

¿Cuánto faltará para abrazarte?,- dime-, ¿cuán lejos estás tú de mí?